Valencia, a 19 de Junio de 2006.
La Asociación desea informar a la Excelentísima Alcaldesa del Ayuntamiento de Valencia sobre la situación existente y sobre nuestra postura respecto al problema generado en nuestra plaza, cedida para la construcción de un centro privado de parálisis cerebral.

Este era el aspecto de nuestra plaza hasta enero de 2006, fecha en que el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat Valenciana lo destruyeron. Este parque y jardín públicos con 12 años de existencia, está rodeado (por sus cuatro lados) por edificios de hasta 20 pisos de altura y era el pulmón verde de casi de 600 familias, en una zona con una altísima densidad de población y de viviendas.

El suelo que ocupa el centro de nuestra plaza es público y, en un principio, estaba destinado para edificar un colegio. En 1993, un conocido grupo empresarial de la construcción edificó el último edificio que cerraba la plaza con 6 alturas más de las permitidas en el planeamiento municipal. A cambio, y con la complicidad del Ayuntamiento de Valencia urbanizó el centro de la plaza con un parque y jardín públicos. El parque y jardín públicos de 5200 m2 tenía 61 árboles, 13 setos, sistema de riego por goteo, 2 fuentes de agua potable, 26 bancos de madera, 24 farolas, 8 papeleras, zona de juegos infantiles con toboganes, columpios, etc., y un campo de fútbol y baloncesto.

Evidentemente, la existencia de un parque y jardín en el centro de la plaza (y no de un solar) favoreció la venta de los pisos. El Ayuntamiento ha sido el encargado de su mantenimiento durante estos 12 años y estaba dado de alta como jardín en la Concejalía de Parques y Jardines. Sin embargo, los residentes ignorábamos que ese parque y jardín con placas identificativas del Ayuntamiento de Valencia, eran, en palabras de la concejal de Bienestar, “provisionales” (¡¡después de 12 años!!) y, parece ser, destinados más a facilitar la venta de viviendas a una promotora inmobiliaria que a contribuir al bienestar de los ciudadanos. ¿Quién ha favorecido, pues, este equívoco?


Las autoridades municipales y regionales han puesto de manifiesto su total desprecio por la opinión y participación de los vecinos. Valga como ejemplo, que nos enteráramos del proyecto por la prensa cuando ya se había acabado el plazo para presentar alegaciones. En todas las reuniones (públicas y privadas) mantenidas con responsables políticos, tanto del Ayuntamiento de Valencia como de la Generalitat valenciana, durante septiembre, octubre y noviembre de 2005 se nos indicó que NO ERA POSIBLE encontrar un lugar alternativo para la construcción del centro (ni siquiera efectuar cambios en el proyecto para compartir la superficie del terreno con los vecinos) POR FALTA DE TIEMPO, ya que perderían las subvenciones de fondos FEDER de la Comunidad Europea si no comenzaban las obras antes de diciembre de 2005. El tiempo y el contactar directamente con La Comisión Europea ha servido para demostrar la inexistencia de dicho plazo y por tanto, la falsedad de ese argumento. El 4/4/2006, la Comisión Europea informa a nuestra Asociación en una carta que aún están a la espera “de una consulta complementaria a las autoridades regionales competentes por parte de nuestros servicios. Antes de que esta información complementaria sea recibida y probada por parte de la Comisión, el proyecto en asunto no puede recibir co-financiación comunitaria FEDER”.

Esta es la situación actual de nuestra plaza. Los vecinos nos encontramos rodeados de callejones, porque el centro a construir tendrá muros de hasta 10 metros de altura a una distancia entre 8 y 12 metros del acceso a los edificios de la plaza, incrementando la ya alta inseguridad ciudadana existente en nuestra zona. El centro ocupará la totalidad de la plaza y parte de las aceras.

En la resolución del Ayuntamiento en la que se concede la LICENCIA de ACTIVIDAD al Centro a construir, se califica la actividad como “NOCIVA, MOLESTA y CONTAMINANTE”. ¿Cómo se puede autorizar una actividad molesta de más de 5000 m2 rodeada de edificios de hasta 20 alturas?

Molesta e insalubre por los niveles previstos de ruido, por la existencia de una chimenea (que no se alzará por encima de los edificios) cuyos humos incidirán directamente en las viviendas de los vecinos, por la cercanía de los conductos de aire acondicionado, posibles viveros de “legionela” (tal y como reconocen los informes técnicos del Ayuntamiento), por el incremento de tráfico rodado que supondrá la actividad en una plaza peatonal. Es más, tanto en el expediente presentado para la solicitud de la Licencia de Actividad como anteriormente los mismos arquitectos redactores del proyecto, se reconoce las inadecuadas condiciones del emplazamiento para el Centro (“las condiciones de la parcela son malas”). Todos aquellos que, desde un punto de vista objetivo, han estudiado este conflicto (políticos, periodistas, arquitectos, profesionales de la educación especial, etc) consideran este proyecto una "barbaridad". Barbaridad es encerrar un centro para paralíticos cerebrales entre altas torres de pisos. Barbaridad es no dejar un espacio común para la integración con los vecinos. Barbaridad es destruir, para ello, un parque público consolidado de 12 años. Barbaridad es encajonar a los vecinos transformando la plaza en un laberinto.

Todas estas cuestiones nos hacen CONFIRMAR LO INADECUADO DE NUESTRA PLAZA para la ubicación de un centro de estas características. No hace falta generar un problema para solucionar otro. Consideramos que debe buscarse otras alternativas. AÚN ES POSIBLE reconducir la situación y construir el Centro en este solar municipal disponible en la calle Serpis, de un tamaño mayor al de la plaza y a 30 metros escasos de ésta. ¿Por qué no se construye aquí el Centro privado y se deja la plaza como parque y jardín de uso público?

Entendemos que la actuación de este Consistorio debe estar al servicio de los ciudadanos y ciudadanas para favorecer su bienestar y no para generarles conflictos. Por ello, como máximo responsable del equipo gobernante municipal, solicitamos una reunión con usted para tratar de buscar una solución a la problemática suscitada en nuestra plaza.