Como vecino de la plaza de José Mª Orense, y por tanto
afectado por la triste noticia de la posible conversión del parque
y jardín actual en un edificio destinado a un uso socio-sanitario,
quiero expresar mi indignación y mi más absoluta decepción.
En primer lugar, los vecinos no estamos en contra de que las administraciones
públicas construyan en nuestro barrio cualquier recurso que mejore
las prestaciones asistenciales de aquellas personas afectadas por parálisis
cerebral o con cualquier otro tipo de minusvalía. No. En absoluto.
Al contrario. Les damos la más cordial bienvenida a nuestro barrio
y estamos orgullosos de tenerles entre nosotros. De hecho, ya existe
una residencia para personas mayores en nuestra zona.
Pero ello, no significa que por este motivo, nuestros hijos, nuestros
mayores, y nuestras familias tengan que renunciar a un parque y jardín,
el auténtico "pulmón" del entorno.
¿Tan complicado les resulta conciliar los intereses de los miembros
de Avapace con los de todos nosotros, gravemente afectados por la amenaza
de esta agresión urbanística?
Sabemos que existen otros solares disponibles en otras zonas próximas
del barrio de igual o superior superficie, que aún no han sido
urbanizadas.